Si tu ministerio hispano está funcionando, podría calificar para esta ayuda económica

Vladimir Mauricio-Perez

(Foto de Chucho Picón / Aleteia)

The Hispanic Experience” es una de las iniciativas nacionales de Our Sunday Visitor Institute que busca apoyar a ministerios hispanos que ofrezcan innovación y creatividad y que tengan un impacto verdadero en la comunidad hispana. 

El proyecto forma parte de una reestructuración del OSV Institute, que tras haber donado más de $75 millones a programas, ministerios y apostolados católicos a lo largo de más de 100 años, ahora se ha enfocado en ayudar en las “tres necesidades más grandes” de la Iglesia en los Estados Unidos: atraer de nuevo a los millennials, ayudar a los padres de familia y apoyar al ministerio hispano.  

“Nos dimos cuenta de que la comunidad hispana/latina no es simplemente la Iglesia del mañana, sino la Iglesia de hoy. Las estadísticas lo demuestran: en la Iglesia en los Estados Unidos, el 62 porciento de los católicos menores de 18 años son hispanos”, aseguró Jason Shanks, presidente del OSVI Institute. “Vimos que esta es una Iglesia emergente que necesita más atención y recursos pastorales. Necesitamos más líderes hispanos. En algunos lugares y diócesis los hispanos están desatendidos, los padres de familia necesitan apoyo. Así que queremos ayudar a [las personas] a crear más recursos para mejorar este ministerio”. 

El presidente de esta organización, que ya patrocina a ministerios hispanos como el V Encuentro, añadió que a la iniciativa se le designó “La Experiencia Hispana” por el don que los hispanos representan para la Iglesia en este país. 

“Verdaderamente creemos que necesitamos escuchar a nuestros hermanos hispanos/latinos, para que nuestros ministerios y todas las personas en la Iglesia se puedan enriquecer. No se trata tanto de hacerles un favor, sino sobre todo de trabajar con ellos porque creemos que poseen muchos dones y talentos que podemos integrar”, dijo Jason. 

 ¿Cómo puedes saber si tu ministerio califica para recibir esta ayuda? 

Los requisitos básicos piden que la organización o grupo sea sin fines de lucro, que sea reconocida oficialmente por alguna diócesis y que esté en el directorio católico oficial. Esto incluye a parroquias, diócesis y también apostolados o grupos aprobados en su diócesis. 

“Estamos buscando innovación, creatividad y a personas que puedan impulsar y medir el impacto de su ministerio”. “Puede que algo grandioso esté sucediendo en Denver que se pueda comprobar y que digan: ‘Miren, tenemos pruebas; hemos registrado el progreso’”, explicó Jason. 

“Sabemos que en la Iglesia Católica se hacen muchas cosas, pero nadie sabe si verdaderamente están funcionando. Por eso nos quisimos enfocar en soluciones más mesurables y orientadas en obtener resultados. 

Podríamos decir que nuestro instituto se ha convertido en un área de juegos de innovación en la Iglesia Católica: queremos descubrir lo que verdaderamente funciona para después implementarlo a un nivel nacional, en otras diócesis, parroquias y grupos”. 

Los grupos elegidos igualmente recibirán apoyo de expertos a nivel nacional que les ayudarán a optimizar el potencial de su apostolado, entre los cuales se encuentran el Dr. Hosffman Ospino; el padre Agustino Torres, CFR; la Dra. María R. Chavira y el obispo de Cleveland Nelson J. Pérez. 

“Buscamos a organizaciones que sean capaces de hacer cosas de manera original. Buscamos ideas nuevas”, concluyó el presidente del OSV Institute. 

El plazo de solicitud para “The Hispanic Experience” es el 15 de diciembre. Visita https://www.osvinstitute.com/hispanic-experience para más información. 

Próximamente: Obispos de Estados Unidos: Cierre del programa de refugiados es “preocupante”

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Por: ACI Prensa

El presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Joe S. Vásquez, calificó de “preocupante” si son ciertos los recientes informes sobre grandes recortes a los programas de reubicación y asilo de refugiados en el país.

El medio Politico.com informó que el Gobierno de turno estaba considerando recortar el límite anual de refugiados para el 2020 a “cero” o a números muy reducidos, es decir, entre 10 mil y 3 mil personas. Esto representa el número total de refugiados que podrían ingresar a los Estados Unidos en el próximo año fiscal.

“Este informe reciente, si es cierto, es preocupante y está en contra de los principios que tenemos como nación y como pueblo, y tiene el potencial de terminar por completo el programa de reubicación de refugiados”, dijo el 19 de julio Mons. Vásquez.

Los informes fueron filtrados a Politico.com por tres individuos cercanos a las recientes reuniones de los funcionarios de seguridad.

Estas cifras representarían una disminución dramática con respecto al límite del 2019: de 30 mil refugiados. En 2018, el límite fue de 45 mil y en 2017 fue de 50, mil. De acuerdo con los datos del Instituto de Políticas de Migración, reportados por el Washington Post, antes de la presidencia de Donald Trump, el límite de inmigración generalmente se estableció, desde la década de 1990, entre 70, mil y 80 mil.

Mons. Vásquez dijo que estaba preocupado por los informes de recortes cuando “el mundo está en medio de la mayor crisis de desplazamiento humanitario en casi un siglo”.

“Me opongo firmemente a cualquier otra reducción del programa de reubicación de refugiados. Ofrecer refugio a aquellos que huyen de la persecución religiosa y de otro tipo ha sido la piedra angular de lo que hizo a este país un lugar fantástico y de bienvenida. La eliminación del programa de reubicación de refugiados los deja en peligro y mantiene a sus familias separadas en los continentes”, sostuvo el Prelado.

El también Arzobispo de Austin señaló que los refugiados ya se someten a un intenso proceso de investigación que a menudo dura entre un año y medio a dos años, e incluye entrevistas extensas y verificación de antecedentes.

“Muchos de estos refugiados tienen vínculos familiares aquí y rápidamente comienzan a trabajar para reconstruir sus vidas y enriquecer sus comunidades”, agregó.

“Como dijo el Papa Francisco, debemos trabajar por la ‘globalización de la solidaridad’ con los refugiados, no por una globalización de la indiferencia. En lugar de cerrar el programa, deberíamos trabajar para restaurar el programa a sus normas históricas de una meta anual de reubicación de 95 mil”, concluyó Vásquez.

A principios de este mes, el Gobierno publicó un nuevo reglamento para los solicitantes de asilo, que establece estos deben probar que también buscaron protección en al menos otro país antes de llegar a Estados Unidos.

La medida, filtrada a Politico.com, parece estar dirigida a la ola de migrantes de los países de América Central, que pasan por México para llegar a la frontera de Estados Unidos.

Trump ha convertido el aumento de las restricciones y regulaciones de inmigración en la piedra angular de su campaña de reelección presidencial de 2020.

El tope final para el número refugiados del año fiscal 2020 se anunciará en septiembre.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA

Foto de David Ramos | CNA