El acontecimiento guadalupano es “más de lo que crees”

Adriana es estudiante del diplomado sobre el Acontecimiento Guadalupano que ofrece Centro San Juan Diego. 

Escritor Invitado

La historia del acontecimiento guadalupano sucedió hace 487 años. Desde entonces no ha dejado de asombrar y maravillar a católicos activos y aun a los no creyentes.

No es solo un evento que festejamos o recordamos cada año para el 12 de diciembre. El acontecimiento guadalupano es más de lo que crees.

Fe y ciencia

La fe, además de ser un don de Dios, implica una decisión libre del hombre, involucra buscar una razón y explicación de lo que se cree. La raíz de la fe es un acto de inteligencia, por lo tanto, como bautizados todos los católicos tenemos la obligación de conocer lo que la Iglesia enseña y por qué lo enseña.

La ciencia es una actividad humana, por lo que tiene sus límites. No puede estudiar los actos sobrenaturales, no puede estudiar los milagros, pues están fuera de su alcance. Pero sí puede ser testigo, ya que un milagro rebasa las capacidades propias de las fuerzas naturales.

El hecho Guadalupano sucedió en 1531 y todos los estudios científicos que se han suscitado alrededor de la tilma han pretendido probar que todo es una mentira inventada por la Iglesia. Pero los resultados son contrarios a esta teoría y han ido mucho más allá de las expectativas humanas.

En 1666 se llevó a cabo un estudio realizado por pintores españoles de renombre de la época, con experiencia en distintas ramas de pintura y llegaron a esta conclusión: “…La imagen cuenta con todas las características para que la tela se hubiera podrido, a causa del medio ambiente al que fue expuesta por tanto tiempo. Además de ser una tela que no ha recibido la preparación previa que se necesita para llevar a cabo un trabajo de arte. No tiene pinceladas, no está agrietada, lo cual la hace parecer que la imagen de la Morenita está recién pintada”.

Otro estudio llevado a cabo en 1751 concluye: “…parece que tiene cuatro características de preparación distinta en una misma pintura, cosa imposible de realizar en una misma tela”. Hasta la fecha no se ha podido reproducir una imagen de la Virgen de Guadalupe al cien por ciento.

Un estudio realizado en infrarrojo del Dr. Philip S Calahan y Jodi B. Smith en 1969 concluye lo siguiente: “El carácter más destacado es su extraordinaria luminosidad, todo el rostro está hecho con pigmentos desconocidos, mezclados de tal manera que aprovechan las cualidades de la luz causados por la tela sin apresto. Conclusión, no tiene explicación”.

Unos pintores concluyeron en 1982: “El envés de la imagen Guadalupana ofrece interesantes aspectos, en posición inversa existe otro cuadro de la Virgen, su apariencia por el envés es sin duda, una de las características que más confiere unicidad a la imagen de la Virgen de Guadalupe”.

Algunas de las personas que han tenido la dicha de tocar la tilma dicen que por la parte de atrás se siente una tela rasposa y áspera, mientras que por la parte de enfrente parece que estás tocado la más fina seda, que la pintura parece estar fresca.

Todos los estudios científicos que se han realizado al Sagrado Original Guadalupano llevan a una misma conclusión: “No tiene explicación científica”, por lo tanto, es un milagro.

A través del acontecimiento guadalupano Dios nos habla de un Festín Eucarístico por medio de imágenes muy simbólicas

La evangelización comandada por María de Guadalupe actúa de igual manera que en las bodas de Caná. La Virgen acelera el milagro del Hijo en el nuevo mundo, al unir aquellas dos razas: indígenas con españoles, para crear un nuevo pueblo de Dios.

Esa es una fe razonada e inteligente para dar respuesta a lo que la ciencia no puede, pero sí a lo que el creyente vive.

Foto de Andrew Wright.

Próximamente: Obispos de Estados Unidos: Cierre del programa de refugiados es “preocupante”

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Por: ACI Prensa

El presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Joe S. Vásquez, calificó de “preocupante” si son ciertos los recientes informes sobre grandes recortes a los programas de reubicación y asilo de refugiados en el país.

El medio Politico.com informó que el Gobierno de turno estaba considerando recortar el límite anual de refugiados para el 2020 a “cero” o a números muy reducidos, es decir, entre 10 mil y 3 mil personas. Esto representa el número total de refugiados que podrían ingresar a los Estados Unidos en el próximo año fiscal.

“Este informe reciente, si es cierto, es preocupante y está en contra de los principios que tenemos como nación y como pueblo, y tiene el potencial de terminar por completo el programa de reubicación de refugiados”, dijo el 19 de julio Mons. Vásquez.

Los informes fueron filtrados a Politico.com por tres individuos cercanos a las recientes reuniones de los funcionarios de seguridad.

Estas cifras representarían una disminución dramática con respecto al límite del 2019: de 30 mil refugiados. En 2018, el límite fue de 45 mil y en 2017 fue de 50, mil. De acuerdo con los datos del Instituto de Políticas de Migración, reportados por el Washington Post, antes de la presidencia de Donald Trump, el límite de inmigración generalmente se estableció, desde la década de 1990, entre 70, mil y 80 mil.

Mons. Vásquez dijo que estaba preocupado por los informes de recortes cuando “el mundo está en medio de la mayor crisis de desplazamiento humanitario en casi un siglo”.

“Me opongo firmemente a cualquier otra reducción del programa de reubicación de refugiados. Ofrecer refugio a aquellos que huyen de la persecución religiosa y de otro tipo ha sido la piedra angular de lo que hizo a este país un lugar fantástico y de bienvenida. La eliminación del programa de reubicación de refugiados los deja en peligro y mantiene a sus familias separadas en los continentes”, sostuvo el Prelado.

El también Arzobispo de Austin señaló que los refugiados ya se someten a un intenso proceso de investigación que a menudo dura entre un año y medio a dos años, e incluye entrevistas extensas y verificación de antecedentes.

“Muchos de estos refugiados tienen vínculos familiares aquí y rápidamente comienzan a trabajar para reconstruir sus vidas y enriquecer sus comunidades”, agregó.

“Como dijo el Papa Francisco, debemos trabajar por la ‘globalización de la solidaridad’ con los refugiados, no por una globalización de la indiferencia. En lugar de cerrar el programa, deberíamos trabajar para restaurar el programa a sus normas históricas de una meta anual de reubicación de 95 mil”, concluyó Vásquez.

A principios de este mes, el Gobierno publicó un nuevo reglamento para los solicitantes de asilo, que establece estos deben probar que también buscaron protección en al menos otro país antes de llegar a Estados Unidos.

La medida, filtrada a Politico.com, parece estar dirigida a la ola de migrantes de los países de América Central, que pasan por México para llegar a la frontera de Estados Unidos.

Trump ha convertido el aumento de las restricciones y regulaciones de inmigración en la piedra angular de su campaña de reelección presidencial de 2020.

El tope final para el número refugiados del año fiscal 2020 se anunciará en septiembre.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA

Foto de David Ramos | CNA