La Iglesia necesita el Espíritu de la Verdad

Arzobispo Aquila

Durante estos tumultuosos días para la Iglesia, he estado orando para que el Espíritu de la Verdad descienda sobre cada discípulo de la Iglesia, incluyendo el Papa, los cardenales, obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos.

Le he dicho al Señor, “no me importa qué tan confuso se ponga, siempre y cuando la verdad prevalezca. Purifica el corazón y la conciencia, oh Señor, de cada discípulo con tu Espíritu de la Verdad, para que busquen seguir solo tu voluntad, Padre. ¡Que cada discípulo te conozca, te ame y te sirva solo a ti!”

Las acusaciones sobre los pecados sexuales y la infidelidad del arzobispo McCarrick, y de aquellos que lo permitieron, han sido extremadamente desalentadoras. La Iglesia no debe ceder a la tentación de esconderse, que fue la reacción que tuvieron Adán y Eva cuando pecaron. Solo cuando uno saca a la luz el pecado, experimenta la misericordia incondicional y el amor de Jesús. El esconderse le comunica a Dios [que]: “no confió en tu amor y misericordia hacia mí, no puedes sanarme o liberarme de la esclavitud del pecado”, o, “no quiero deshacerme de mis pecados’.

Jesús nos enseña, “Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. (Jn 8,31 -32). Él nos enseña que podemos conocer la verdad, y al conocer la verdad seremos libres de todo lo que no es de Él. En nuestro encuentro con Jesús, llegamos a conocer su amor, su misericordia y su verdad porque el mismo es “el Camino, la Verdad y la Vida”. (Jn 14, 6)
En aras de que se sepa la verdad, recientemente me uní al Cardenal DiNardo y al Comité Ejecutivo de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos para pedir a la Santa Sede que realice una investigación exhaustiva sobre la situación del arzobispo McCarrick, incluida la participación de un comité laico con la autoridad de Roma para llevar a cabo una investigación independiente.

Estas horribles acciones nunca debieron de haber pasado, ya sea que estemos hablando del impensable crimen de abuso a menores, o del abuso de poder de cardenales, obispos o sacerdotes durante un periodo largo de tiempo.

Cuando se trata de proteger a los niños, quiero asegurarle a la gente del norte de Colorado que la arquidiócesis ha sido, y continúa siendo rigurosa en sus esfuerzos por proteger a los menores y ayudar a aquellos que han sido lastimados en el pasado.

En 1991, más de 10 años antes de que la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) adoptara el “Estatuto para la Protección de Niños y Jóvenes”, para responder a la crisis de abuso sexual del clero dentro de la Iglesia, el entonces arzobispo de Denver, hoy cardenal Francis Stafford instituyó una política de “delator obligatorio”. Se reunió con agencias de la ley y se comprometió a cooperar en cualquier instancia donde hubiera un crimen en la Iglesia. Como resultado, durante los últimos 27 años, la arquidiócesis ha tenido una relación positiva con la policía y con los servicios sociales y ha denunciado consistentemente a las autoridades correspondientes las acusaciones de abuso sexual a menores que recibe. El arzobispo Stafford creó un equipo de “respuesta a la conducta”, que estaba años adelantado cuando la práctica se convirtiera en estándar después del Estatuto. Este equipo de respuesta de conducta siempre ha estado compuesto por profesionales dedicados (incluidos miembros laicos) que me asesoran y están disponibles para reunirse con las víctimas, para ayudarles a obtener el apoyo que necesitan y para que ayuden con el proceso de curación.

Mas allá de estos pasos fundamentales -que aún existen- la arquidiócesis también se ha enfocado, como su primera misión, en cómo ayudar a sanar a las víctimas en abordar el asunto. Por ejemplo, a partir del 2005, un número de víctimas denunciaron públicamente abusos ocurridos en la década de 1950 y principios de la década de 1980 por cinco sacerdotes, todos ya habían fallecido.

La arquidiócesis anunció un programa innovador y único -un panel de alcance independiente compuesto por profesionales, incluyendo un juez, un especialista en rehabilitación y un teniente de la policía. Este panel proporcionó a aquellos con reclamos legítimos de abuso sexual en la infancia, los medios financieros para que buscaran sanación. El entonces arzobispo de Denver monseñor Charles Chaput instó a todas las víctimas de abuso perpetrado por cualquier persona afiliada a la arquidiócesis, a presentarse y reunirse con el panel independiente. Dejó en claro que los abogados de la arquidiócesis no estarían presentes y que esto no era parte de una litigación, sino que estaba destinado a ser un ministerio de la Iglesia, en reconocimiento de los errores cometidos contra estas víctimas. El arzobispo también ofreció reunirse personalmente con los afectados. Mas de 50 víctimas recibieron compensación después de que este programa fue anunciado y el trabajo se concluyó en el año 2010.

El trabajo del cardenal Stafford, el arzobispo Chaput y el mío, ahora que estoy al cargo de esta arquidiócesis, se centra en proteger a los niños. Sobre todo, la arquidiócesis ha mantenido durante décadas la política de tolerancia cero a las acusaciones creíbles de abuso sexual por sacerdotes y laicos afiliados a la arquidiócesis. Si bien los incidentes de abuso sexual siempre existirán en la sociedad, la arquidiócesis se mantiene activa en la aplicación de sus políticas y el enfoque de tolerancia cero.

Además de trabajar para prevenir el abuso, la arquidiócesis está comprometida a orar por las victimas que han sufrido por los pecados de los cardenales, obispos, sacerdotes y cualquier otro empleado de la Iglesia. Por esta razón, invito a cualquiera que desee orar por la sanación de estas heridas, a que se una a mí en las misas de reparación en la Catedral Basílica Immaculate Conception el 9 de septiembre y 7 de octubre a las 10:30 a.m.; el 7 de noviembre y el 7 de diciembre a las 5:30 p.m. También le he pedido a cada sacerdote de la arquidiócesis que publique y ofrezca una misa mensual por la sanación de las víctimas de abuso por parte de miembros del clero y otros miembros de la sociedad. Cuando uno ve que en la población en general una de cada cinco niñas y uno en cada veinte niños es víctima de abuso sexual, está claro que hay mucho por que rezar.

Que nuestra Santísima Madre interceda por todos aquellos que han sufrido abuso a manos de miembros del clero y guie a la Iglesia en estos tiempos difíciles. ¡Que el Espíritu de la Verdad llene a cada discípulo de Jesús y nos dirija a la vedad de su amor y misericordia, liberándonos de todo engaño y mentiras, para que nuestra voluntad sea conforme a la voluntad del Padre!

Oren, mis queridos hermanos, para que el Espíritu de la Verdad descienda sobre cada uno de los miembros de la Iglesia, ¡porque su oración es poderosa cuando se basa en la confianza en las promesas de Jesús y el amor de Padre!

Para obtener más información detallada sobre las medidas de prevención de abuso en la arquidiócesis de Denver visita: https://elpueblocatolico.org/preguntas-y-respuestas-sobre-malas-conductas-de-parte-del-clero-o-abuso-de-poder/

 

Próximamente: Colorado marcha para celebrar la vida 

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Tras una mañana fría de nieve, miles de católicos de la Arquidiócesis de Denver se reunieron el 12 de enero para para participar en la Marcha Para Celebrar la Vida al pie del Capitolio del Estado de Colorado – el primer lugar que permitió la legalización del aborto en los Estados Unidos hace más de 50 años – buscando restablecer el respeto al derecho más fundamental de todos: el derecho a la vida.

Recordando que Colorado fue el primer estado en legalizar el aborto, David Bereit, quien sirvió como maestro de ceremonias del evento y fue cofundador y director general de 40 Days for Life (40 Días por la Vida), motivó a los presentes a continuar luchando para revertir la maldad que había comenzado en el edificio que estaba frente a ellos.

“Aunque en el presente se siguen perdiendo vidas, hemos visto, gracias a las oraciones y esfuerzos de fieles en Denver, y a través de Colorado y del país, que la situación está cambiando en favor de la vida”, dijo el presentador, asegurando que de las 2,200 clínicas de aborto que existían en 1992, menos de 600 siguen en funcionamiento. El 79 por ciento de los centros de aborto han cerrado sus puertas, en parte debido a las acciones y las oraciones por parte de grupos pro-vida.

Miles de católicos salieron a las calles del centro de Denver para celebrar la vida, buscando que se reconozca el respeto por esta desde la concepción hasta la muerte. (Foto de Brandon Young)

“La tasa de abortos sigue disminuyendo… La gran mayoría de [los miembros de nuestro país] se identifican como pro-vida desde Roe v. Wade. Más leyes pro-vida se han aprobado en los últimos tres años que en los 30 años anteriores a eso… Ahora comprendemos que los días de Roe v. Wade están contados. ¡El aborto va a terminar! Nuestro trabajo aún no acaba, y por ello estamos reunidos aquí. Lo que comenzó en este lugar, debe terminar en este lugar”.

La Marcha Para Celebrar la Vida llegó en un tiempo importante en el ámbito político, ya que las elecciones del mes de noviembre vieron la derrota de algunos legisladores de Colorado que apoyaban áreas importantes de la enseñanza moral de la Iglesia respecto a la dignidad de la vida, aseguró el arzobispo de Denver Samuel J. Aquila.

El arzobispo de Denver Samuel J. Aquila incitó a los participantes a mantenerse fieles a la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de la persona humana. (Foto de Brandon Young)

Por ello alentó a los participantes a ser una luz en la oscuridad, defendiendo la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte en el ámbito público.

“En las pasadas elecciones de medio término algunos legisladores que apoyaban las enseñanzas de la Iglesia en temas claves fallaron en obtener un escaño, lo que hace nuestra labor de mantenernos vigilantes y comprometidos en este día, incluso más importante”, señaló.

Igualmente, el prelado pidió la abolición de la pena de muerte en Colorado, la cual aseguró ser innecesaria; y citando al Papa Francisco, rechazó la idea de que la Iglesia se debe acomodar a estas leyes bajo el lema del progresismo, pues “no es progresivo intentar resolver problemas eliminando vidas humanas”.

El mitin también contó con la presencia de Elizabeth Felix, una estudiante universitaria y líder en la organización Students for Life (Estudiantes por la Vida), quien insistió que ser pro-vida significa ser pro-mujer, pro-hombre y pro-niños; la familia McGarity, quienes hablaron sobre la dignidad de los niños con Síndrome de Down; y Elías Moo, el superintendente de escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver.

Tras compartir el testimonio de su madre que eligió la vida, Elías Moo, el superintendente de esculas católicas de la Arquidiócesis de Denver, aseguró que ser cristiano es ser pro-vida. (Foto de Brandon Young)

En un discurso bilingüe, Elías aseguró que las escuelas católicas de la arquidiócesis enseñan a sus estudiantes a comprender la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte. Y contó el testimonio de su madre, quien rechazó la propuesta de un médico de abortar a su hermano menor por estar en riesgo de nacer con discapacidades.

La respuesta de su madre al doctor fue: “Yo amo la vida porque yo amo a Jesucristo”.

“Que en cada rincón de esta ciudad y de este estado vean que celebramos y amamos la vida porque amamos a Jesús”, concluyó el superintendente.

Marchando con alegría

Por el segundo año consecutivo, unas jóvenes integrantes del grupo ENDOW (Educando sobre la Naturaleza y Dignidad de las Mujeres) por sus siglas en inglés – un apostolado católico que ayuda a las mujeres formar comunidades para aprender sobre su fe y dignidad – encabezaron la marcha luciendo sus vestidos de quinceañera.

Las jóvenes del grupo ENDOW guiaron el paso de la marcha luciendo sus vestidos de quinceñera para testificar que el apoyo a la vida está ligado al apoyo a la mujer. (Foto de Brandon Young)

“Son las defensoras de la vida. Están justo en esa edad cuando pueden decir: ‘Esto es lo que significa ser mujer, y así es como puedo proteger la vida desde ahora’”, dijo Marcela García López, coordinadora de crecimiento del programa de ENDOW. “Planned Parenthood y otras organizaciones dicen que las minorías necesitan el aborto debido a la pobreza o a los muchos retos que tienen que enfrentar. Pero, de hecho, miren a estas jóvenes. Pueden decir que sí [a la vida] y desafiar eso”.

“Una vida es una vida, sin importar si el embarazo fue planeado o no”, dijo Litzy Morán, una de las quinceañeras que participaron en el evento, y aseguró que, si más jóvenes tuvieran a alguien con quién hablar sobre sus miedos por un embarazo no planeado, más de ellas elegirían la vida.

El toque latino se hizo presente en la marcha por medio de bailables folclóricos, así como de mariachis y matachines. (Foto de Brandon Young)

Conforme la masa de personas caminaba por las calles del centro de Denver al son del mariachi y de los cantos de los seminaristas del Camino Neocatecumenal, y algunos incluso al compás de bailables folclóricos, la mirada atenta de ciertos espectadores daba testimonio a las palabras de Martin Luther King Jr. citadas por el arzobispo de Denver: “Respondiendo con odio al odio multiplica el odio, agregando una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; solo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; solo el amor puede hacerlo”.