Preguntas y respuestas sobre malas conductas de parte del clero o abuso de poder

archden

Este documento busca dar respuestas a las preguntas sobre cómo la Arquidiócesis de Denver maneja las malas conductas y los abusos de poder de miembros del clero como cardenales, obispos, sacerdotes y diáconos.

No pretende presentar los temas exhaustivamente ni servir como una forma de política; más bien, es el punto de inicio para responder algunas preguntas que se nos han hecho. La Arquidiócesis aborda la mala conducta en cuatro áreas: prevención, reporte, respuesta inmediata y resultados finales.

 

Prevención

¿Cómo evalúa la Arquidiócesis a los hombres que aplican al seminario o a la formación para el diaconado permanente?

El proceso de aplicación para entrar al seminario y el diaconado tiene muchas etapas y es muy riguroso. Los hombres primero entran a un proceso de discernimiento con el Director de Vocaciones o el Director de Formación Diaconal mediante retiros de discernimiento y conversaciones personales. Estas conversaciones e interacciones ayudan a los directores a evaluar los hombres en un nivel personal e informal. Todas las áreas de la vida pertenecientes al discernimiento de la vocación sacerdotal son discutidas con el director, incluyendo las que tienen que ver con sexualidad, las académicas, las experiencias con la familia de origen y la vida de oración. Una vez el hombre comienza a entender y demostrar evidencias del llamado a la vida sacerdotal o diaconal, y una vez el Director tenga evidencias separadas y convergentes de que este hombre es llamado por Dios, entonces ellos pueden aplicar formalmente a un proceso de aplicación.

¿Qué implica el proceso de solicitud formal para la formación del seminario y el diaconado?

Actualmente esta aplicación consta de un documento de 24 páginas, realiza preguntas directas y minuciosas sobre el discernimiento del candidato al sacerdocio o diaconado, sobre su vida familiar, sus experiencias religiosas, su educación, su situación financiera. Además la aplicación requiere lo siguiente:

  • Una amplia evaluación psicológica, que incluya una serie de exámenes psicológicos, una entrevista personal con un profesional capacitado evalúe la compatibilidad del candidato con el estado de vida que aspira vivir (Esta evaluación incluye el estado emocional y de salud del aplicante, situación familiar, salud psico sexual y la habilidad de mantener límites).
  • Cuatro cartas de referencia de parte miembros de la familia, amigos, asociados, y al menos un sacerdote.
  • Una autobiografía.
  • Un examen físico junto con un análisis de sangre.
  • Un registro de no antecedentes penales.

Una vez el candidato complete estos pasos con el Director de Vocaciones y el Director de Formación Diaconal y si no hay impedimentos u otros problemas identificados, entonces se programa una entrevista con el comité de revisión del seminario y una entrevista personal con el Arzobispo. Hasta un punto durante este proceso, se le puede pedir al candidato que retrase su entrada al seminario o al programa de formación para diáconos, o que discierna una vocación diferente.

(Para aquellos que aplican al diaconado, la aplicación incluye también la esposa del candidato, de quien se requiere su apoyo para que el proceso avance. Los hombres que apliquen al diaconado deben tener una relación marital estable por al menos los últimos cinco años. También se le realizan preguntas a los hijos del aplicante que tienen que ver con el deseo del su padre de ser diácono).

 

 

¿Qué políticas rigen la conducta de los hombres en formación y los miembros del clero?

La Arquidiócesis tiene un exhaustivo Código de Conducta que debe ser seguido por todos los obispos, presbíteros, diáconos, seminaristas, laicos consagrados, empleados y voluntarios que tienen contacto regular con menores. El código consta de 33 páginas, enfatiza que el comportamiento hacia los demás, la esencia del discipulado y la conducta pública y privada la cual no solo tiene el potencial de inspirar y motivar a las personas sino que también tiene el potencial de echar abajo su fe.

Aquí pueden encontrar una copia de este Código: http://denverparish.org/wp-content/uploads/2017/01/AOD-Code-of-Conduct-Spanish.pdf

 

¿Cómo se monitorea la conducta del clero?

Todos los sacerdotes, diáconos, seminaristas, laicos consagrados y voluntarios que tengan un contacto regular con los menores de edad, deben tener una capacitación en Ambiente Seguro. Este programa enseña cómo identificar signos de mala conducta y mejores prácticas para implementar en las iglesias, colegios y comunidades. Además, el código de conducta instruye a todos los firmantes, aún si ellos no se consideran delatores obligatorios según la ley de Colorado, se espera que reporten incidentes de abuso, negligencia o sospecha de abuso en niños, personas mayores u otro tipo de personas de riesgo.

Los clérigos están rodeados cada día por personas que han tenido una capacitación de Ambiente Seguro y que han firmado el Código de Conducta. Se espera que dichos individuos ayuden a establecer el estándar de comportamiento y denunciar cualquier comportamiento problemático, especialmente de parte del clero.

 

¿Cómo la Arquidiócesis asegura que el clero de otras diócesis cuenta con esta protección?

Para que un Sacerdote o Diácono de fuera de la Arquidiócesis desempeñe su función ministerial, debemos recibir una carta de buena reputación de la oficina del Vicario del Clero de la diócesis de donde provenga. Esta carta afirma que el sacerdote o diácono nunca ha sido acusado de mala conducta con un menor, que su certificado de no antecedentes penales es claro, y que ha completado el programa de capacitación de Ambiente Seguro. Además, los sacerdotes y diáconos deben completar el programa en línea de Delator Obligatorio (mandatory reporter).

 

¿Cómo la Arquidiócesis de Denver ayuda a los niños y jóvenes a protegerse de potenciales abusos?

Cada año en la Arquidiócesis entre 20.000 y 25.000 niños y jóvenes reciben capacitación para que puedan mantenerse seguros.

 

  • Llamado a proteger a los niños pequeños (Called to Protect for Young Children™) Es designado a enseñar a los niños en los grados K-5 las habilidades que necesitan para reconocer la violación a los límites que pueden preceder el abuso, a removerlos de situaciones incómodas, y de decirle a un adulto de confianza que cuando alguien cruza ese límite con ellos.
  • Llamado a proteger a los jóvenes Called to Protect™ for Youth es el primer programa integral específicamente designado a enseñar a los jóvenes de secundaria y preparatoria. Este programa usa un DVD en tres series y tiene grupos de discusión guiados para enseñar a los jóvenes sobre cómo reconocer sus límites personales, cómo responder si alguien trata de violar estos límites y qué hacer su alguien abusa de ellos o si ellos saben de algún caso de abuso.

Naturalmente, los adultos no pueden responsabilizar a los niños o jóvenes de su propia seguridad, pero sí pueden capacitarlos para que desempeñen un papel activo en mantenerse seguros a ellos, a sus amigos y a sus actividades.

 

¿Cómo la Arquidiócesis de Denver es responsable de sus prácticas de prevención?

La Arquidiócesis participa en una auditoría realizada por la conferencia de obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en ingles) de la Implementación de la Carta para la Protección de Niños y Jóvenes Implementation of the Charter for the Protection of Children and Young People.

 

El contenido de la capacitación en prevención de abuso para adultos y niños es revisado anualmente. También una firma independiente analiza la credibilidad de los reportes de cualquier acusación que hayan sido hechas.

Periódicamente, esta auditoría se acompaña de entrevistas en personales a todo el personal arquidiocesano involucrado en la protección de niños y jóvenes. La Arquidiócesis ha participado en esta auditoría desde 2004 y siempre se ha encontrado en cumplimiento.  Para mayor información de las auditorías de la USCCB, haz clic aquí:  http://www.usccb.org/issues-and-action/child-and-youth-protection/audits.cfm

 

 

¿Qué medidas existen para supervisar a los obispos y cardenales?

Los obispos y cardenales están bajo la jurisdicción de la Santa Sede (el Vaticano). Actualmente, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés) está trabajando con la Santa Sede para abrir canales nuevos y confidenciales para denunciar quejas sobre los obispos, así como para abogar por una resolución más efectiva para futuras denuncias. Estos objetivos se perseguirán según tres criterios: independencia propia, autoridad suficiente, y liderazgo substancial de los laicos. (Por ejemplo, en el caso reciente relacionado con el arzobispo McCarrick, la USCCB está llevando a cabo una investigación y le pedirá al Vaticano realizar una Investigación Apostólica que incluya profesionales laicos independientes y calificados de campos como el cumplimiento de la ley y la psicología).

 

Informes

¿Qué expectativas tiene la Arquidiócesis al reportar mala conducta o sospecha de mala conducta?

La Arquidiócesis se esfuerza por ser una organización altamente confiable creando entornos seguros para que todas las personas vivan su vida de fe. El abuso real o sospecha de abuso de menores, mayores o adultos en riesgo se denuncia a las autoridades. Deben ser reportadas al clero y/o administración las acciones cuestionables o el lenguaje que no sea abusivo o provoque una sospecha directa de abuso. En caso de que dichas acciones o palabras sean de un miembro del clero o del personal, deberá ser reportado a la oficina del Coordinador de Asistencia de Víctimas.

 

¿Qué canales existen para hacer tales denuncias?

  1. Abuso a un menor, perpetrado por cualquier persona:

-Deberá ser reportado a las autoridades locales o a la línea estatal de denuncias al 1-844-CO-4-KIDS / 1-844-264-5437

-Llenar el formulario de denuncia de la Arquidiócesis de Denver: http://archden.org/wp-content/uploads/2014/04/Child-and-Adult-Abuse-and-Neglect-Reporting-English.pdf

-Comunicarse con la oficina del Coordinador de Asistencia para Victimas al 720-239-2832 – victim.assistance@archden.org

 

  1. Abuso a un anciano o a un adulto en riesgo, perpetrado por cualquier persona:

-Debe ser reportado a la policía o a la oficina de servicios de protección para adultos del condado.

– Llenar el formulario de denuncia de la Arquidiócesis de Denver: http://archden.org/wp-content/uploads/2014/04/Child-and-Adult-Abuse-and-Neglect-Reporting-English.pdf

– Comunicarse con la oficina del Coordinador de Asistencia para Victimas al 720-239-2832 – victim.assistance@archden.org

 

  1. Abuso de poder u otra conducta inapropiada por parte de un sacerdote o diacono:

-Comunicarse con la oficina del vicario para el clero (Oficina del obispo Rodriguez) – 303-715-3197

Abuso de poder/conducta inapropiada por parte de un diacono

-Comunicarse con la oficina de diáconos permanentes (Diacono Joseph Donohoe) – 303-715-3198

 

Algunas veces, por varias razones, las personas han sido reacias a reportar una mala conducta o abuso de poder de un miembro del clero o de un miembro del personal, ¿Cómo está abordando la arquidiócesis este problema?

 

Desde el 2003 -e incluso antes de esa fecha- la arquidiócesis ha tenido un Equipo de Respuesta de Conducta independiente que ha trabajado con un consejero legal para abordar y responder de acuerdo con la ley de Iglesia y la ley civil, a las acusaciones contra un miembro del clero. Este enfoque es muy similar a la política secular para el mundo corporativo: “Whislte Blower”.  La Arquidiócesis está desarrollando un medio para reportar anónimamente cualquier clase de mala conducta o abuso de poder por parte de cualquier miembro del clero o un empleado de la Iglesia, que asegure que todas las denuncias sean abordadas apropiadamente.

 

¿Quién manejará los casos de denuncia de abuso por parte de un obispo o cardenal en la Arquidiócesis de Denver?

Si bien no existe un procedimiento o precedente específico para denunciar abuso por parte de un obispo o cardenal en la arquidiócesis más allá de los procedimientos descritos anteriormente, el abuso o sospecha de abuso de un menor, anciano o adulto en riesgo por parte de tales personas siempre debe ser denunciado a la ley de acuerdo con la aplicación de políticas estándar de la Arquidiócesis. Para otras formas de mala conducta, las denuncias pueden hacerse al obispo de una diócesis vecina o al Nuncio Apostólico. Dichas denuncias también deberán hacerse a la oficina del Coordinador de Asistencia a Víctimas. El Equipo de Respuesta de Conducta y/o el método de denuncia anónima propuesto, mencionado anteriormente, también son vías de denuncia.

 

Respuesta inmediata

¿Qué pasa cuando se hace una denuncia sobre un miembro del clero?

Cuando se hace una denuncia verosímil de abuso a un menor por parte de un miembro del clero, el hombre es removido inmediatamente del ministerio. Esto se realiza para proteger a las víctimas potenciales de daño adicional. Referente a otro tipo de presunta mala conducta, la Arquidiócesis responde prontamente y con gran seriedad. Si se determina que el tipo de mala conducta reportada ponga la seguridad de otros en riesgo (físico, espiritual, emocional), se pueden imponer restricciones al ministerio del miembro del clero que fue acusado. El objetivo de la arquidiócesis en todos los incidentes de mala conducta denunciada es proteger a las víctimas mientras que al mismo tiempo, mantiene el juicio hasta que se puedan llevar a cabo todas las investigaciones. La Arquidiócesis no transfiere a otras diócesis o parroquias a miembros del clero que hayan sido acusados al menos que esa transferencia se realice después de que un acusado ha sido absuelto definitivamente de todo mal proceder.

 

¿Como trata la Arquidiócesis la mala conducta sexual de miembros del clero con adultos?

 

Todos los reportes de instancias o sospechas de tal conducta inapropiada son investigados de acuerdo con el Código de Conducta. En caso de denuncia de conducta inapropiada, la Arquidiócesis también investiga si el miembro del clero abusó de su posición de poder, lo que añadiría a la gravedad de una situación ya de por si grave. Cuando los detalles de una conducta inapropiada se entiendan mejor, la arquidiócesis actúa de una manera que aborda sus particularidades -específicamente abordando el tema de que si el miembro del clero es apto para el ministerio. Estos pasos se toman con la intención de preservar la seguridad de otros, mientras que al mismo tiempo se protege al miembro del clero de posibles falsas acusaciones. Es importante no juzgar este tipo de mala conducta según lo que la sociedad pueda considerar aceptable o inaceptable, ya que la Iglesia siempre ha enseñado que la actividad sexual fuera del matrimonio es un pecado.

 

 

Consecuencias finales

¿Qué le sucede a un miembro del clero que es declarado culpable de mala conducta sexual con un menor o abuso a menor?

Las consecuencias y sanciones determinadas por el sistema legal siempre tienen prioridad.  Además, un miembro del clero a quien es declarado culpable de mala conducta sexual con un menor o abuso infantil es removido permanentemente de todo ministerio de la Arquidiócesis. La tolerancia o las concesiones nunca se hacen en estos casos.

¿Qué ocurre con un miembro del clero que es encontrado culpable de otro tipo de mala conducta grave?

Si un miembro del clero es encontrado culpable de conducta grave, es dudoso que pueda regresar al ministerio activo. Considerando la naturaleza de la mala conducta, es posible que después de un período prolongado de tiempo, pueda regresar a una forma limitada de ministerio que tenga en cuenta sus transgresiones pasadas. Además, el traslado de un miembro del clero nunca se realizará sin la divulgación completa de su mala conducta en el pasado.

¿Qué ocurre con un miembro del clero que es declarado inocente o que enfrenta una acusación sin suficiente evidencia?

En casos donde existe evidencia insuficiente, y/o un miembro del clero es declarado inocente de una acusación después de una investigación exhaustiva, él podrá regresar al ministerio. Puede darse el caso de que su asignación cambie de ubicación o responsabilidad debido al periodo de tiempo de la investigación y/o al daño a su reputación.

 

 

Próximamente: El amor también se educa

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Por: Javier Fiz Pérez. Aleteia.org

Empezar a hablar con nuestros hijos acerca del amor es algo que podemos hacer desde muy temprana edad. Y es el que amor se manifiesta en la familia desde el momento en el que nuestros hijos llegan a formar parte de ella.

Cando los hijos son pequeños, podemos explicarles el amor, comoese sentimiento de afecto y alegría que sentimos al estar juntos padres e hijos, o esa relación incondicional y llena de mimos y risas que tienen con sus abuelos, por ejemplo. Un abrazo, un beso, decir “te quiero” o “te amo”, o cosas pequeñas, como tener un gesto amable o un detalle hacia nuestros seres queridos, son todas formas en las que nuestros hijos pueden demostrar el amor que sienten hacia su familia.

El amor empieza sabiendo amarse a uno mismo

Una parte sumamente importante al momento de hablar con nuestros hijos sobre este sentimiento, es el hacerlo también, enfocándonos en la sana autoestima. No se puede amar a los demás si no sabemos amarnos a nosotros mismos. De hecho, el gran mandamiento de la vida “ama a los demás como a ti mismo” tiene una sabiduría infinita en su contenido.

La sana autoestima, es algo que se debe cultivar desde pequeños. Al reforzar su autoestima, nuestros hijos se sentirán más seguros y capaces de hacer lo que se propongan, convirtiéndose así, en adultos optimistas, sociables y felices. Los hijos, con el tiempo deben convertirse en adultos preparados para las adversidades que puedan presentarse en sus vidas.

El amor hacia los demás

Además de enseñarles acerca del amor propio, que les ayudará a cuidarse a ellos mismos y ver sus cualidades positivas, también debemos educar a nuestros hijos en el amor hacia otras personas: sus hermanos, sus familiares, sus amigos y compañeros del cole.

A través del amor hacia los demás, podremos enseñarles a ser personas amables, empáticas y respetuosas con los demás, mostrándoles que la felicidad también se consigue a través de la bondad y del hacer el bien a otras personas. Estos valores son la mejor base para una sana educación sexual durante la adolescencia.

Recordemos que gran parte de la enseñanza de vida que podemos dar a nuestros hijos, lo hacemos a través del ejemplo. Ellos nos ven y nos escuchan siempre, por lo tanto es importante que nosotros también trabajemos constantemente en nuestro amor propio y en el amor hacia los demás.

Cuando establecemos la felicidad y el amor como la base de la preparamos mejor a nuestros hijos para su futuro: un niño amado es un niño feliz, y ese niño feliz, crecerá para ser un adulto seguro y optimista, capaz de tener relaciones positivas de amistad y de pareja.