La Morenita: Madre del inmigrante en camino al cielo

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Por el padre Benito Hernández, Párroco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Denver.

 “Yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive”.

Estas son las palabras que la Virgen de Guadalupe le dirige a san Juan Diego en su primera aparición, presentándose como la verdadera Madre de Dios por quien se vive, siempre preocupada por todos sus hijos e hijas donde quiera que estén.

Ella como Madre nos cuida y protege; escuchando nuestras súplicas, nuestras penas, nuestras alegrías, nuestras esperanzas y todos los desvelos de cada día. Sus palabras siempre llenas de amor, de ternura y de confianza resuenan en nuestro corazón:

“¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?”.

La Virgen de Guadalupe sigue mostrándonos ese mismo cuidado maternal presente y que nunca se acaba, un amor que nos lleva a su Hijo Jesús. Ella así se nos presenta como la Madre del Verdadero Dios por quien se vive. De hecho, es la única aparición de la Virgen María durante toda la historia donde se nos presenta con Jesús en el vientre. Se nos presenta así, porque es ella misma quien quiere conducirnos a Jesús, a su Hijo. ¡Qué maravillosa Madre tenemos todos los que acudimos a ella! ya que es ella misma quien nos toma de la mano y nos lleva hacia su Hijo Jesucristo Nuestro Salvador.

La Virgen Morenita, como de cariño la saludamos, se encarna en nuestra cultura, en nuestro tiempo y en nuestra misma piel; de hecho, no se ha querido quedar en tan solo una aparición y ya, sino que la Mujer Vestida de Sol se queda siempre viva en el ayate de san Juan Diego, quedándose con nosotros para escucharnos y atender nuestras súplicas.

Como una Madre quiere vernos siempre unidos como una sola familia; es por eso por lo que ella quiere darnos su protección, su consuelo y su auxilio por medio de su poderosa intercesión. Y ella nos atiende con palabras dulces, suaves y amorosas:

“Soy Madre de los moradores de estas tierras y de más amadores míos, todos los que a mí acudan”.

Estas palabras nos recuerdan que ella camina con nosotros, y que sale al encuentro de todos aquellos que más la necesitan y que a ella acuden.

Por eso es necesario que reconozcamos su presencia: ella quien llegó con nosotros a este país extranjero, y acompañándonos como una madre lo hace con sus hijos. Ella continúa con nosotros y su presencia es el testimonio del vivo amor que tiene por cada uno.

Su mensaje sigue siendo un eco que resuena y que nos pide que, como católicos, amemos a cada persona: al inmigrante, al no nacido, a la persona con discapacidad, al pobre, al huérfano, a la viuda, al desempleado, al que es diferente.

La Virgen María de Guadalupe es la inmigrante por excelencia.

Ella no solo emigró del cielo a la tierra y al pueblo de México, sino que sigue inmigrando con cada uno de los inmigrantes que se acogen a ella al salir de su país de origen para llegar a este país que nos recibe.

Todos somos inmigrantes que vamos de paso por esta tierra, por eso tenemos que reconocer que la inmigración no es de hoy, sino de siempre; una inmigración que tiene rostros, historias, sufrimientos, penas, alegrías y muchas esperanzas.

La Virgen de Guadalupe se nos aparece a nosotros, a sus hijos de hoy quienes sufren la discriminación y la separación; la angustia y el dolor. No perdamos la confianza en ella, quien es también nuestra esperanza, y así seguros iremos por la vida teniendo como Madre, a la misma Madre del verdadero Dios por quien se vive, la Piadosísima Virgen María de Guadalupe, que nos llevará a su Hijo.

Nota del editor: Una versión anterior de este artículo empleó la palabra “incapacitado”, la cual ha sido sustituida por “persona con discapacidad”.

Próximamente: Asignaciones oficiales de diáconos permanentes 2020

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A continuación, una lista de todas las nuevas asignaciones permanentes de diáconos para la Arquidiócesis de Denver.

Nuevas asignaciones

Diácono Louis Arambula, relevado de sus deberes en la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, y nombrado diácono en la parroquia St. Augustine de Brighton, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Robert Cropp, se le otorga estatus de jubilación con facultades activas, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Gordon Hudec, se le otorga estatus de jubilación con facultades activas, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Charles Lamar, se le otorga estatus de jubilación con facultades activas, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono John Pontillo, se le otorga estatus de jubilación con facultades activas, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono William Senger, dado de alta de licencia médica y nombrado diácono en la parroquia St. Mary en Breckenridge, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Patrick Whaley, dado de alta de licencia médica y nombrado diácono de la parroquia St. Francis de Sales en Denver, a partir del 1 de julio del 2020.

Reasignaciones

Diácono Matthew Archer, reasignado diácono en la parroquia St. Joan of Arc en Arvada, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono David Arling, reasignado diácono en la parroquia Nativity of Our Lord en Broomfield, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Ronald Beck, reasignado diácono en la parroquia del Santuario de Santa Ana en Arvada, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Geoff Bennett, reasignado diácono en la parroquia Holy Trinity en Westminster, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Michael Bunch, reasignado diácono en la parroquia St. Jude en Lakewood, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Christopher Byrne, reasignado diácono en la parroquia Sacred Heart of Jesus en Boulder, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Edward Clements, reasignado diácono en la parroquia St. Joseph en Golden, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Colin Coleman, reasignado diácono en la parroquia St. Catherine of Siena en Denver, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Roberto Cuevas, reasignado diácono en St. Mary Magdalene en Denver, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono James Doyle, reasignado diácono en la parroquia Our Lady of Peace en Silverthorne, y la parroquia St. Mary en Breckenridge, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Jerome Durnford, reasignado diácono en la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Taylor Elder, reasignado diácono en la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono George Fortunato, reasignado diácono en la parroquia St. Ignatius of Antioch en Rangely, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Michael Grafner, reasignado diácono en la parroquia Christ the King en Evergreen, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Charles Hahn, reasignado diácono en la parroquia Spirit of Christ en Arvada, a partir del 1 de junio de 2020.

Diácono Kevin Heckman, reasignado diácono en la parroquia Blessed Sacrament en Denver, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Tim Kelly, reasignado diácono en la parroquia St. Vincent de Paul en Denver, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Timothy Kilbarger, reasignado diácono en St. Mary en Littleton, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Jerome Kraft, reasignado diácono en la parroquia St. Joseph en Ft. Collins, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Robert Lanciotti, reasignado diácono en la parroquia St. Elizabeth Ann Seton en Ft. Collins, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Paul Louderman, reasignado diácono en la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono James Mackin, reasignado diácono en la parroquia Sacred Heart of Mary en Boulder, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Ernest Martínez, reasignado diácono en la parroquia de Notre Dame en Denver, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Ronald Michieli, reasignado diácono en la parroquia St. Anthony en Sterling, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Gary Miller, reasignado diácono en la parroquia Guardian Angels en Denver, a partir del 1 de julio de 2020.

Diácono Jim Moat, reasignado diácono en la parroquia de Our Lady of the Snow en Granby y apoyando a la parroquia de St. Anne en Grand Lake, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono George Morin, reasignado diácono en la parroquia St. Thomas More en Centennial, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Darell Nepil, reasignado diácono en la parroquia de Our Lady of Lourdes en Denver, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Gregory Perzinski, reasignado diácono en la Parroquia de St. Michael the Archangel en Aurora, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono David Peverley, reasignado diácono en la parroquia St. John XXIII en Ft. Collins, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Chris Pomrening, reasignado diácono en la parroquia de St. Michael the Archangel en Aurora, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Alan Rastrelli, reasignado diácono en la parroquia St. Thomas More en Centennial, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono John Riviera, reasignado diácono en Our Lady of the Valley en Windsor, y St. Mary Parish en Ault, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Ronald Roderick, reasignado diácono en la parroquia St. Paul en Idaho Springs, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Frederick Torrez, reasignado diácono en la parroquia St. Mary en Greeley, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Donald Tracy, reasignado diácono en la parroquia St. Rose of Lima en Denver, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Patrick Travis, reasignado diácono en la parroquia de St. John the Evangelist en Loveland, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Timothy Unger, reasignado diácono en la parroquia Risen Christ en Denver, a partir del 1 de julio del 2020.

Diácono Don Weiss, reasignado diácono en la parroquia St. Elizabeth Ann Seton en Ft. Collins, a partir del 1 de junio del 2020.

Diácono Mark Wolbach, reasignado diácono en Light of the World Parish en Littleton, a partir del 1 de julio del 2020.