Nuevas parroquias de Denver tienen comunidades activas y siguen creciendo

Vladimir Mauricio-Perez

“No es muy común que los obispos puedan anunciar el tipo de buenas noticias que estoy a punto de compartir con ustedes”, escribió el arzobispo Samuel J. Aquila en una columna escrita en noviembre del 2017, anunciando el proceso de abrir dos parroquias nuevas en Denver, en respuesta a la creciente población.

A casi dos años después, ambas comunidades parroquiales (Santa Gianna Beretta Molla en Green Valley Ranch y San Juan Pablo II en Thornton), han crecido tanto espiritualmente como en número, y esperan pronto comenzar a construir su hogar permanente.

Ambos pastores compartieron con El Pueblo Católico los desafíos a los que se han enfrentado durante la construcción de las iglesias desde cero, su progreso y el crecimiento que han visto en sus comunidades.

Siguiendo las huellas de Santa Gianna

Las celebraciones de Navidad, de Año Nuevo, miércoles de ceniza y el Triduo Pascual que se han llevado a cabo en el hotel Holiday Inn, no han impedido que el padre Jason Wunsch y la comunidad de la parroquia St. Gianna Beretta Molla practiquen los ministerios de fe con devoción.

“Fue un poco complicado tratar de descifrar el Triduo Pascual en el Holiday Inn, pero tuvimos algunas liturgias hermosas”, dijo el Padre Wunsch, pastor de la nueva parroquia.

“Muchos de los empleados del Holiday Inn nos conocen ahora, algunos de ellos son católicos, y varios  huéspedes pudieron asistir a misa”.  Ahora, a pesar de reunirse en la cafetería de la escuela Omar D. Blair para la misa dominical, la comunidad parroquial continúa creciendo y cada vez esta más cerca de la adquisición de un terreno en Green Valley Ranch para finalmente construir la nueva parroquia.

“La parte más importante es hacer crecer una comunidad de fe.  Las personas no contribuirán a la iglesia si no han sido evangelizados”, dijo el padre Wunsch.

“Si no están enamorados de Jesús, no van a querer construir una parroquia”.

La parroquia actualmente tiene dos misas, una en ingles y la otra en español, y espera agregar una tercera misa en el futuro.

Cada misa tiene una asistencia de aproximadamente 200 personas.  “Realmente se siente como una familia, lo cual creo que es un producto principalmente de personas que están creciendo su fe”, aseguró el Padre Wunsch.

De hecho, él cree que es mucho mejor enfocarse más en la calidad que en la cantidad, sobre todo en las primeras etapas de una comunidad en crecimiento.

“En cuanto a la participación, es excelente… en un buen día de misa en inglés hay unas 200 personas, y 40 de ellas asisten a estudios bíblicos”, dijo.

Con el gran crecimiento de la comunidad de fe, el padre Wunsch espera que la iglesia pueda ser construida pronto.

La parroquia había hecho un trato en un terreno de tres acres porque no había nada mas disponible en ese momento, pero luego volvió a negociar cuando un terreno cercano y más grande se puso en venta.

“Nos permitiría construir una iglesia más grande y posiblemente tener un terreno para una escuela en el futuro”, dijo refiriéndose a la población en rápido crecimiento de esa zona. “Se ve brillante”.

Mientras tanto, el padre Wunsch espera recaudar fondos suficientes para contratar un empleado y seguir construyendo una nueva comunidad de fe.

“Espero que nuestra parroquia continúe creciendo en la incursión de nuestra fe y en la relación con Dios”, concluyó.

“Creo que siempre queremos ser como Gianna: una luz alegre… Ella encontró a Dios en las dificultades de la vida, en lo real, en el momento presente.  Esa es la verdadera santidad… queremos evangelizar como ella lo hizo”.

El santo que conoció Denver

A casi 20 millas al noreste de Green Valley Ranch, otra nueva comunidad parroquial ha estado creciendo bajo la dirección del padre James Spahn.

Hace unos tres años, como pastor de la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, el padre Spahn le comunicó al arzobispo Aquila la necesidad de una nueva parroquia en el área.

Su parroquia había crecido a mas de 6,400 familias y la ciudad se estaba expandiendo día a día.

Un año después, el padre Spahn estaba celebrando misa en la parroquia St. John Paul II, en una nueva propiedad adquirida por la arquidiócesis que ahora es el hogar de la Academia Católica Frassati.

“Muchas parroquias (en el país) están cerrando y aquí estamos nosotros, con una nueva parroquia… mi esperanza es formar a las personas como discípulos.  Esto es lo más importante antes de construir un edificio que llamamos iglesia”, dijo el padre.

“Estamos usando la motivación que recibimos del Santo Padre del discipulado intencional, evangelizando, compartiendo el amor de Cristo”.

Con una capacidad de casi 325 personas en la cafetería de Frassati, el padre asegura estar listo para comenzar una tercera misa y espera comenzar la construcción de una nueva iglesia en Thornton, lo antes posible.

La nueva iglesia será construida en ocho acres de un terreno de 24 acres sobre la avenida 144 y Detroit, que unos feligreses de la parroquia Immaculate Heart of Mary donaron hace años.  El resto del terreno será utilizado por la arquidiócesis para un proyecto que aún no ha sido determinado.

El padre Spahn está trabajando con arquitectos para desarrollar un plan maestro que pueda ser implementado durante muchos años, siguiendo un método similar al que utilizo cuando era pastor en Nuestra Señora del Valle en Windsor.

“Quiero construir una hermosa iglesia para adorar, un salón parroquial, un espacio de reunión para diferentes ministros y grupos… para tener Estaciones de la Cruz al aire libre y un jardín de oración afuera ya que la propiedad se encuentra en una colina y cuenta con una vista despejada de las montañas hacia el oeste”, dijo.

Aunque la recaudación de fondos es difícil cuando una comunidad esta limitada a un espacio pequeño, el padre Spahn confía en que dios enviará donantes generosos para ayudar a que el edificio de la parroquia se convierta en una realidad.

También dijo que puso a la comunidad parroquial y los nuevos planes en las manos del santo patrón de la parroquia, Juan Pablo II, a quien conoció personalmente durante la Jornada Mundial de la Juventud en 1993.

“Estoy muy feliz de que el arzobispo elegirá a San Juan Pablo II… el cardenal Stafford me pidió que fuera el conductor del presidente del consejo pontificio para los laicos, el Cardenal Eduardo Pironio, y donde sea que estuviese con él, allí iba el Santo padre.  Así que todos los días estuve con el Santo Padre.

“Es una bendición que el arzobispo y yo obtuvimos el nombre de esta parroquia, en honor a ese maravilloso santo que conocimos de una manera maravillosa en la JMJ en Denver”.

 

St. Gianna Molla

Misas:

  • Domingo 9 a.m. (ingles)
  • Domingo, 11: 30 a.m. (español)

Ubicación:

Omar D. Blair Charter School

Donaciones, HAZ CLIC AQUÍ.

 

St. John Paul II

Misas (ingles):

  • Sábado, 4 p.m.
  • Domingo, 10 a.m.

Ubicación:

Fressati Catholic Academy Cafeteria

Donaciones, HAZ CLIC AQUÍ.

Próximamente: Descubriendo a Dios en todas las cosas

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Por, obispo Robert Barrón.

Sin duda alguna, existe un énfasis dentro de la tradición bíblica de que Dios es radicalmente otro:

“Cierto, tú eres un Dios oculto, el Dios de Israel, salvador” (Isaías 45:15) y “Pero mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede verme y segur con vida (Éxodo 33:20)”.  Esto habla sobre el hecho de que el que creó el universo entero de la nada, no puede ser él mismo, un elemento dentro del universo, uno junto a los demás.

Pero al mismo tiempo, las Escrituras también atestiguan la omnipresencia de Dios: “Se propaga decidida de uno al otro confín y gobierna todo con acierto (Sabiduría 8:1) y “¿A dónde iré lejos de tu espíritu, a donde podré huir de tu presencia? Si subo hasta el cielo, allí estas tú, si me acuesto en el Seol, allí estas.  Si me remonto con las alas de la aurora, si me instalo en los confines del mar, también allí tu mano me conduce, también allí me alcanza tu diestra (Salmo 139: 7-12).

Esto habla del hecho de que Dios sostiene el universo en existencia de un momento a otro, de la misma manera que un cantante sostiene una canción.

Quizás lo que es la característica definitoria de la espiritualidad asociada con San Ignacio de Loyola- “encontrar a Dios en todas las cosas”- fluye de este segundo gran énfasis bíblico.  A pesar de su trascendencia, Dios no debe considerarse distante en ningún sentido convención de termino, ciertamente no en la forma deísta.  Más bien, como lo enseñó Tomás de Aquino, Dios está en todas las cosas “por esencia, presencia y poder”. Y ten en cuneta que, dado que Dios está dotado de intelecto, voluntad y libertad, nunca esta tontamente presente, sino siempre personal e intencionalmente presente ofreciéndonos algo de si mismo.  Por lo tanto, la búsqueda de Dios puede comenzar aquí, ahora mismo, con lo que este a la mano.

Una de las preguntas en el antiguo Catecismo de Baltimore era “¿Dónde está Dios?”.  La respuesta correcta fue “en todas partes”.  Una vez que la verdad se hunde, nuestras vidas cambian irrevocablemente cada persona, cada evento, cada pena, cada encuentro se convierte en una oportunidad de comunión con Dios.

El maestro espiritual jesuita del sigo XVII, Jean-Pierr de Caussade, expresó la misma idea cuando dijo que todo lo que sucede es directa o indirectamente, la voluntad de Dios. Una vez más, es imposible aceptar la verdad de esta declaración y seguir siendo la misma persona que eras antes.  Este tipo de bendiciones de “todas las cosas” funciona como punto de partida para la espiritualidad de Ignacio.

He tenido a Ignacio mucho en mi mente, ya que estoy en Europa filmando un documental sobre su vida y sus enseñanzas para mi serie, “Pivotal Players”.  En el largo vuelo de Los Ángeles a Roma, tuve la oportunidad de promulgar el principio que acabo de describir.  Desde que era niño, me han encantado los mapas, por lo tanto, cuando me encuentro en un largo viaje en avión paso mucho tiempo en el mapa del vuelo que rastrea la ubicación del avión frente a los puntos de referencia de la tierra.

Había leído y visto algunos videos durante la primera parte del vuelo, y luego me dormí la mayor parte del tiempo que estábamos sobre el Atlántico, pero cuando desperté, comencé a estudiar el mapa con gran interés. Estábamos pasando justo al norte de Irlanda, y pude ver claramente las indicaciones para Dublín, donde nació el padre de mi madre, y para Waterford, donde nació el abuelo de mi padre. Comencé a pensar en estos hombres, ninguno a los cuales conocí, que tenían una fe católica, la cual llegó a mi madre y a mi padre y finalmente a mí, como pura gracia.

A medida que el avión continuaba su viaje a través de la pantalla, Francia apareció en el mapa y vi el gran nombre de “Paris”. De repente, un montón de recuerdos inundaron mi mente: mi habitación simple en la Casa de Redentorista en el boulevard Montparnasse, Notre Dame, donde solía dar recorridos a los visitantes de habla inglesa, el Institut Catholique donde hice mis estudios de doctorado, mis amigos, maestros y colegas parisinos que me acompañaron durante esos tres años, la belleza de Paris en un día lluvioso. Y todo eso, lo sabía, era gracia de Dios, un regalo puro.

Luego vi que nos estábamos acercando a los Alpes, así que abrí la pantalla de la ventana y miré hacia las montanas nevadas que brillaban al sol.

¿Cómo podría no apreciar esta vista que incontables generaciones de seres humanos ni siquiera hubieran imaginado posible como un regalo esplendido?

En pocas palabras, el simple estudio de un mapa de vuelo hacia el final de un tedioso viaje se convirtió en una maravillosa ocasión de gracia.  Me pregunto si encontraríamos ese tipo de experiencias menos insólitas, reflexionaríamos sobre el hecho de que Dios quiere compartir positivamente su vida con nosotros, quiere comunicarse con nosotros. Quizás el problema es que pensamos en Dios de una manera deísta y lo olvidamos en un lugar de trascendencia irrelevante.  Entonces la carga espiritual recae sobre nosotros, encontrar alguna forma de escalar la montaña sagrada o lo suficiente como para impresionar a un exigente señor moral.

¿Qué pasa si aceptamos la noción profundamente bíblica de que Dios siempre nos esta buscando ocupada y apasionadamente, siempre tratando de encontrar formas de honrarnos con su amor? ¿Qué pasa si aceptamos alegremente la verdad de que Dios puede ser encontrado como lo enseñó Ignacio, en todas las cosas?

 

Traducido y adaptado del original en inglés por Rocio Madera.