¿Qué es el Domingo de Resurrección?

Todos los miembros de la Iglesia universal acabamos de celebrar, del 17 al 19 de abril, los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús, que como sabemos, son los más importantes de nuestra fe católica. De ahí la necesidad de comprender al máximo lo que significan. Por ello, en esta edición Mons. Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano, responde a la pregunta ¿Qué es el Domingo de Resurrección?

La Pascua, también llamada Pascua Florida, Domingo de Pascua, Domingo de Resurrección, es la celebración central del cristianismo, en la que se conmemora, de acuerdo con los Evangelios, la Resurrección de Jesús al tercer día, después de haber sido crucificado.

La Vigilia Pascual es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús adquiere sentido toda nuestra fe. La Vigilia Pascual, aunque es el sábado por la noche, ya es considerado litúrgicamente Domingo y es allí donde inicia el día de la Resurrección que se prolonga por ocho días, por medio de la Octava de Pascua. De esta manera, si bien en el tiempo cronológico son ocho días, en el Kairos (tiempo en que actúa el Señor) los celebramos como si fueran un solo día, el gran Domingo de Resurrección.

Resurrección significa que Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical, por medio de la liturgia, hacemos presente de una manera especial este gran misterio de la Resurrección. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de Pentecostés, pasando por la celebración de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.
En la Resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros ¿Qué podemos temer? ¿Qué nos puede preocupar?

San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (1 Cor 15, 14). Si Jesús no hubiera resucitado, sus palabras hubieran quedado en el aire, sus promesas hubieran quedado sin cumplirse. Pero, como Jesús sí resucitó, entonces sabemos que venció a la muerte y al pecado; sabemos que Jesús es Dios, sabemos que nosotros resucitaremos también, sabemos que ganó para nosotros la vida eterna y de esta manera, toda nuestra vida adquiere sentido.

El Domingo de Pascua es una fiesta móvil, lo que significa que no se fija en relación al calendario civil. El Primer Concilio de Nicea (año 325) estableció la fecha de la Pascua como el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. La fecha por tanto, varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Así se establece la fecha de la Pascua como eje central del año litúrgico.

Nos dice San Pablo: “Aquel que ha resucitado a Jesucristo devolverá asimismo la vida a nuestros cuerpos mortales”. No se puede comprender ni explicar la grandeza de las Pascuas cristianas sin evocar la Pascua Judía, que Israel festejaba, y que los judíos festejan todavía, como lo festejaron los hebreos hace tres mil años, la víspera de su partida de Egipto, por orden de Moisés. El mismo Jesús celebró la Pascua todos los años durante su vida terrena, según el ritual en vigor entre el pueblo de Dios, hasta el último año de su vida, en cuya Pascua tuvo efecto la cena y la institución de la Eucaristía. Cristo, al celebrar la Pascua en la Cena, dio a la conmemoración tradicional de la liberación del pueblo judío un sentido nuevo y mucho más amplio. No es a un pueblo, una nación aislada a quien Él libera sino al mundo entero, al que prepara para el Reino de los Cielos.

Próximamente: ¿Por qué soy católico?: Por la Biblia

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La Biblia es más católica de lo que creemos. Muchas personas no saben que no fue la Iglesia la que nació de la Biblia, sino la Biblia la que nació de la Iglesia, nuestra Iglesia Católica.

¿Por qué soy católico?: Por Jesús

En las primeras décadas del cristianismo, el Nuevo Testamento no existía. Los discípulos predicaban por palabra lo que habían aprendido de Jesús. No fue hasta décadas después de la resurrección que lo escribieron.

En ese tiempo había muchos evangelios y cartas que aseguraban tener inspiración divina.

¿Por qué soy católico?: Porque es la Iglesia que Cristo quiso fundar

¿Cómo es que unos sí llegaron a considerarse “divinamente inspirados” y se incluyeron en el Nuevo Testamento y otros no? ¿Quién decidió cuáles eran verdaderos y cuáles no?

Fue la Iglesia Católica, con la inspiración del Espíritu Santo y la autoridad que Jesús le dio, la que decidió la lista de 27 libros que eran divinamente inspirados del Nuevo Testamento en el año 382 d. C., bajo el Papa Dámaso.

¿Por qué soy católico?: Por el perdón de los pecados

¿Cómo lo hicieron? Los obispos y teólogos de ese tiempo investigaron cuáles evangelios y cartas tenían origen apostólico y compararon su contendido con la Tradición que habían recibido de los discípulos por medio de la palabra. Asimismo, construyeron la lista de 46 libros divinamente inspirados del Antiguo Testamento.

Esta colección de 73 libros, que llamamos “Biblia”, no es solo una colección histórica, sino que contiene el mensaje que todo humano debe saber.

Si no lees la Biblia regularmente, te invitamos a que lo hagas. En ella encontrarás la historia de amor más bella de todos los tiempos. Es como una carta de amor que está dirigida a ti personalmente. Léela si quieres conocer a Jesús y podrás decir con san Pablo: “(Cristo) me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2,20).

¿Por qué soy católico?: Porque Jesús está verdaderamente presente en la Eucaristía

Sabías que…

Esta lista de 73 libros se consideró divinamente inspirada por todo cristiano por más de 1,100 años, hasta que Martín Lutero y sus seguidores se deshicieron de siete libros del Antiguo Testamento en la Reforma Protestante en el siglo XVI. Los católicos aún conservan los 73 libros.