Fondo ayuda a más de 500 estudiantes de escuelas católicas con computadoras

Los alumnos de Denver ahora pueden aprender a distancia

Por Carol Nesbitt

Aprender en un aula tiene sus desafíos. Sin embargo, aprender desde casa es un completo desafío.

Emmanuel es un estudiante de tercer grado de la escuela católica St. Stephen de Glenwood Springs. Desde la suspensión de las clases en las aulas, hace ya varias semanas, ha estado usando el teléfono celular de su madre para intentar tener acceso a sus tareas escolares. No es lo ideal, pero es todo lo que tenía. La madre de Emmanuel, Eladia, compartió cómo obtener una computadora e Internet tendría un impacto en su educación.

“Todo cambiaría porque en este momento, en el teléfono celular, no tiene acceso a sitios que requieren Internet y no puede leer los libros en EPIC (la plataforma digital)”, dijo Eladia. “Ayudará a nuestra familia porque él podrá aprender más. Nos beneficiará a Emmanuel y a nosotros también el hecho de poder estar en línea con su director y sus maestros”.

Muchas de las familias de nuestras escuelas católicas, como la de Emmanuel, estaban batallando para acceder al contenido de aprendizaje a distancia de sus hijos, poniendo a los estudiantes en un riesgo real de quedarse atrás. Kathleen Peek, maestra de tercer grado, expresó: “Mis alumnos que no tienen acceso a computadoras en casa no pueden ver mis planes de lecciones (y por lo tanto, completar las lecciones), unirse a las reuniones de Zoom de la clase o entregar el trabajo completo”. Para otros estudiantes, el desafío es tener solo un dispositivo en el hogar cuando ambos padres están tratando de trabajar desde casa al mismo tiempo que varios de sus hijos tienen programadas clases en línea.

“Tengo estudiantes que no han podido asistir a las reuniones de Zoom porque las familias están haciendo todo lo posible para trabajar y aprender a través del mismo dispositivo. Han perdido la oportunidad de comunicarse con sus compañeros en este momento de aislamiento”, añadió Sara Guerrieri, maestra de quinto grado.

Progreso difícil de rastrear

Para los maestros, el desafío es tratar de evaluar qué tan bien están aprendiendo sus alumnos cuando no tienen acceso a la tecnología.

“Sin acceso a videos de YouTube, planes de lecciones en línea en la web de los padres y formularios de evaluación de Google es difícil hacer un seguimiento del aprendizaje que está ocurriendo”, dijo Katie Glennon, maestra de ciencias y matemáticas de escuela secundaria.

Sin embargo, hoy gracias al nuevo Fondo de Ayuda de Emergencia de las Escuelas Católicas lanzado por la Oficina de Escuelas Católicas y Semillas de Esperanza, Emmanuel y más de 500 estudiantes en nuestras escuelas ahora tienen acceso a computadoras, sus lecciones y sus maestros.

Donna Bornhoft, directora de St. Mary en Greeley, tiene computadoras recién compradas que hicieron que el aprendizaje a distancia para los estudiantes de la escuela fuera mucho más factible. (Foto proporcionada)

Sara Alkayali, directora de la Academia Católica de Frassati, dice que han estado trabajando para que esto funcione. “Nuestro asistente administrativo ha estado imprimiendo artículos para nuestras familias y coordinando la entrega para ayudarlos más, pero tener su propia tecnología en los hogares para asistir a las reuniones de Zoom y ver tutoriales en video les permite a nuestros estudiantes acceder completamente a todo el aprendizaje de calidad que nuestros maestros están brindando”.

Un “cambio radical”

“Este es un cambio radical para nuestros estudiantes y su capacidad para conectarse con sus maestros y compañeros de clase; estas computadoras permitirán que el aprendizaje y la enseñanza continúen durante esta pandemia”, agregó Glenda Oliver, directora de St. Stephen.

Además de las computadoras para niños, el Fondo de Ayuda de Emergencia proporciona a unos 50 maestros de escuelas católicas la tecnología que necesitan para facilitar de una mejor manera sus programas de educación a distancia, mejorando la participación general de sus estudiantes.

Donna Bornhoft, directora de St. Mary en Greeley, expresó su gratitud a nombre de todos los directores que recibieron computadoras para sus estudiantes con mayores necesidades. “Esta donación es una ayuda increíble para estas familias. Estamos muy agradecidos por la generosidad de los donantes”.

Mucho más que proporcionar dispositivos

La otra pieza fundamental del esfuerzo de recaudación de fondos fue ayudar a nuestras familias de las escuelas católicas y a los miembros del personal que se han visto más afectados por la pérdida de empleos o los recortes debido al cierre de negocios, lo que causa dificultades financieras reales. Este fondo les permitirá solicitar asistencia de matrícula de emergencia o ayudar con las tarifas de inscripción para el próximo año escolar.

Las solicitudes de ayuda han comenzado a llegar, con más de 250 solicitudes en solo las primeras dos semanas. A medida que pasan los días y las semanas, ese número probablemente crecerá rápidamente. La buena noticia es que el primer abono de alrededor de $110,000 ya se ha enviado a las escuelas para ayudar a las familias.

Cientos brindan su apoyo

Jay Clark, Director Ejecutivo de Semillas de Esperanza, la organización que recauda dólares de becas para estudiantes en nuestras escuelas católicas, dice que más de 400 donantes se han presentado para ayudar.

“Con solo dos correos electrónicos, recaudamos más de $600,000 y seguimos contando para ayudar a estos estudiantes, maestros y familias”, dijo Clark. “El hecho de que tantas personas se unan para apoyar a la educación católica es otro ejemplo sorprendente de la generosidad en nuestra comunidad y es testimonio de la creencia en lo que sucede en nuestras escuelas. Nuestra comunidad continúa irradiando una luz brillante e inspirando a través de sus acciones”.

Próximamente: Obispos de Colorado piden votar “Sí” para prohibir el aborto tardío en noviembre

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Los obispos de Colorado publicaron la siguiente carta sobre la iniciativa que podría prohibir el aborto tardío y que aparecerá en la boleta electoral de noviembre.

1 de julio del 2020

El 8 de junio, con apoyo bipartidista, los habitantes de Colorado consiguieron suficientes firmas para asegurar que la prohibición del aborto tardío (actualmente denominada “Iniciativa 120”) apareciera en la boleta electoral de noviembre.

Nosotros, los obispos de Colorado, imploramos a los habitantes de Colorado -especialmente a los fieles católicos- a votar para la prohibición del aborto tardío en la boleta electoral de noviembre. Hemos encomendado esta prohibición al patronazgo de santa Francisca Xavier Cabrini, “la Madre Cabrini”, dado su papel en la ayuda a niños e inmigrantes en Colorado.

Le pedimos a la Madre Cabrini que interceda por todas las familias y niños directamente afectados por el aborto, y por el éxito de este esfuerzo para prohibir el aborto tardío.

Colorado es uno de siete estados en Estados Unidos que no tiene restricciones para tener un aborto con respecto a la edad de gestación. Esto significa que en Colorado niños no nacidos pueden ser asesinados en cualquier momento antes del parto. La mayor parte de estados del país han puesto restricciones el aborto a partir de las 20 semanas de gestación o de la viabilidad del bebé fuera del vientre. Colorado está muy por detrás de otros estados en la protección de la vida de los no nacidos.

Terminar la protección legal del aborto es el objetivo político más importante de los católicos de Colorado porque estos niños son privados del derecho a vivir. Aunque la prohibición del aborto tardío no eliminaría el aborto por completo, sí protegería a los niños que tienen más de 22 semanas de gestación. Este es un cambio positivo del estado actual y promueve una “cultura de vida” que valora a los niños no nacidos. Es un paso en la dirección correcta.

La Iglesia enseña, y la razón humana basada en hallazgos científicos afirma, que la vida humana comienza en la concepción. La Iglesia se opone al aborto bajo el principio moral de que cada persona tiene una dignidad inherente, y por eso ha de ser tratada con el respeto debido a una persona humana. Este es el fundamento de la doctrina social de la Iglesia. Nunca ha habido y nunca habrá una necesidad legítima de abortar a un bebé de 22 semanas en el vientre.

Es nuestro deber como fieles católicos y habitantes de Colorado aprovechar esta oportunidad única para abordar la ley injusta de Colorado y reducir los abortos limitándolo a las 22 semanas. Esto requiere de su participación, votando “SÍ” para prohibir el aborto tardío en la boleta electoral de noviembre.

Madre Cabrini, ruega por nosotros.

Su Exc. Revma. Samuel J. Aquila

Arzobispo de Denver

Su Exc. Revma. Jorge Rodríguez

Obispo Auxiliar de Denver

Su Exc. Revma. Stephen J. Berg

Obispo de Pueblo

Su Exc. Revma. Michael J. Sheridan

Obispo de Colorado Springs