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martes, mayo 24, 2022
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Guía de lecturas en español para la Misa por Migrantes y Refugiados

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27 de septiembre del 2020

Preside: S. E. Rev. Mons. Samuel Aquila, Arzobispo de Denver; Concelebrantes: Mons. Jorge Rodríguez, Obispo Auxiliar de Denver; Sacerdotes de la Arquidiócesis de Denver; Diáconos: Rev. Roberto Cuevas y Rev. Lorenso Tong Ngo; Maestro de Ceremonias: Rev. Robert Rinne

Procesión de entrada: Adela y Eduardo Escobar (El Salvador), Ana y Javier Artica (Perú), Monserrath Vera-Bravo y Juan Carlos Villegas-Uribe (Colombia), Sandra y Alan Lemus (Guatemala)

Lectores:Primera lectura: Chou Cha (Hmong); Salmo Responsorial: Hna. Julian Okeke. (Igbo); Segunda lectura: Sunhee Theresa Ju (Coreano)

Acólitos: Shaun Rapahel y Sybil Raphael (Pakistán)       

Oraciones de los Fieles: Ramón Baro Sánchez (Español), Dzung Nguyen (Vietnamita), Kateri Williams (Inglés), Victoria de Campo (Español), Joseph Opoku (Twi), Justin Ling (Birmano), Angela Chang (Coreano), Saleem Raphael (Urdu)

Procesión de las ofrendas: Mama Marie Marguerite Abizi y Anne Attouah Koffi (Comunidad Africana), Sophia Michael (Comunidad Pakistaní), Shen Meh (Comunidad Birmana), Pao Cha(Comunidad Hmong)

Música: Hoang Tran (piano); Huu Mai and Tam Mai (cantores); Parroquia Reina de los Mártires Vietnamitas; Antonio and Gisell Chávez (Comunidad Hispana); Sociedad Católica AfricanaParroquia de Reina de la Paz

Testimonios: Sharal Raphael (Pakistán), René Campos Cerón (El Salvador)

 

CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
CANTO DE ENTRADA

(Parroquia Reina de los Mártires Vietnamitas)

SENOR TEN PIEDAD / GLORIA

(Comunidad Hispana)

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que manifiestas tu poder sobre todo en la misericordia y el perdón, derrama sin cesar tu gracia sobre nosotros, para que, deseando tus promesas, nos hagas participar de los bienes celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura (Ez 18, 25-28) (Hmong)

Esto dice el Señor: “Si ustedes dicen: ‘No es justo el proceder del Señor’, escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá’’.

Palabra de Dios.

Todos: Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial (Salmo 24, 4bc-5. 6-7. 8-9) (Igbo)

R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Descúbrenos, Señor, tus caminos,
guíanos con la verdad de tu doctrina.
Tú eres nuestro Dios y salvador
y tenemos en ti nuestra esperanza.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Acuérdate, Señor, que son eternos
tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura,
acuérdate de nosotros.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

Porque el Señor es recto y bondadoso
indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes
y descubre a los pobres sus caminos.
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.

 

Segunda lectura (Flp 2, 1-11) (Coreano)

Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.

Cristo, siendo Dios no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios.

Todos: Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio (Comunidad Hispana)

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.

Evangelio (Mt 21, 28-32)

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.

Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él’’.

Palabra del Señor.

Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.

HOMILÍA

(S. E. Rev.ma Mons. Samuel Aquila)

ORACIÓN DE LOS FIELES

Sacerdote: Con la confianza de hijos, con la esperanza de que Dios siempre nos escucha, dirijámosle nuestra oración de petición, hoy en especial por nuestros hermanos inmigrantes y refugiados diciendo:

R: Te rogamos, Señor.

Por todos los Obispos de la Iglesia para que, apoyados y sostenidos por nuestras oraciones, guíen al Pueblo de Dios en la construcción de una cultura que respete la dignidad humana de todos los migrantes y refugiados, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

 (Vietnamita) Por el pueblo de los Estados Unidos de América que generosamente nos ha abierto las puertas y acogido, y por las naciones del mundo que han aceptados poblaciones migrantes y de refugiados, para que Señor los bendiga con paz y prosperidad, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

(Inglés) Por los gobernantes, especialmente por el Presidente de los Estados Unidos: que el Hijo de Dios, que se hizo hombre y migrante y refugiado él mismo, los ayude a comprender la inviolable dignidad de toda persona humana, y apoyen leyes que mejor protejan a los más vulnerables en medio de nosotros, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

 Por los cientos de miles de hermanos y hermanas con permiso de Estado de Protección Temporal (TPS), por sus familias y niños que han estado viviendo y trabajando legalmente en los Estados Unidos por muchos años, en solidaridad con ellos pidamos al Señor que mueva a las autoridades para que les permitan permanecer en este país y seguir haciéndolo un mejor lugar. Oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

 (Twi) Por los migrantes, por los refugiados y por todos los extranjeros en nuestras comunidades: para que encuentren fuerza y esperanza en nuestra preocupación por ellos y por la justicia, y que el calor de nuestro afecto los haga sentirse acogidos, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

(Birmano) Por los refugiados de África, Medio Oriente, Asia y en todo el mundo que están experimentando sufrimiento e incertidumbre, para que Dios los lleve a un lugar donde encuentren paz y seguridad, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

 (Coreano) Por la paz en el mundo y el fin de todas las guerras, que han creado la crisis de refugiados, obligándolos a buscar seguridad para ellos y para sus familias en otros países, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

(Urdu) Por los refugiados forzados a dejar sus países a causa de la persecución religiosa y la necesidad de libertad para profesar su fe cristiana, oremos al Señor.

R: Te rogamos, Señor.

Sacerdote: Dios Padre bueno, que nos mandaste a tu Hijo para salvarnos. El, que con su familia vivió la condición del perseguido, del migrante y del refugiado, acompaña hoy también a todos nuestros hermanos sin casa y sin país. Que Él sea su seguridad, fortaleza y pan en el camino, por medio de las manos y corazones de sus discípulos. En su nombre, Padre, te pedimos esta gracia.

 

OFERTORIO

Procesión de las ofrendas: A tes pie Oh Divin Roi (African Catholic Society)

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso, concédenos que nuestra ofrenda te sea aceptable, y que, mediante ella, se nos abra la fuente de toda bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Todos: Amén

PLEGARIA EUCARISTICA II

El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
en nuestro deber y salvación
darte gracias, Padre santo,
siempre y en todo lugar,
por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas;
tú nos lo enviaste
para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo
y nacido de María, la Virgen,
fuera nuestro Salvador y Redentor.
Él, en cumplimiento de tu voluntad,
para destruir la muerte y manifestar la resurrección,
extendió sus brazos en la cruz,
y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso, con los ángeles y los santos,
proclamamos tu gloria, diciendo:

SANTO: (Comunidad Hispana)

Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad;
por eso te pedimos que santifiques estos dones
con la efusión de tu Espíritu,
de manera que se conviertan para nosotros
en el Cuerpo y + la Sangre
de Jesucristo, nuestro Señor.

Él mismo, cuando iba a ser entregado a su pasión,
voluntariamente aceptada,
tomó pan, dándote gracias, lo partió
y lo dio a sus discípulos, diciendo:

TOMEN Y COMAN TODOS DE ÉL,
PORQUE ESTO ES MI CUERPO,
QUE SERÁ ENTREGADO POR USTEDES.

Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:

TOMEN Y BEBAN TODOS DE ÉL,
PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
QUE SERÁ DERRAMADA
POR USTEDES Y POR MUCHOS
PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HAGAN ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

Éste es el Sacramento de nuestra fe.

Todos: Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!

Así, pues, Padre, al celebrar ahora
el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo,
te ofrecemos el Pan de Vida y el Cáliz de Salvación,
y te damos gracias
porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.

Te pedimos humildemente
que el Espíritu Santo congregue en la unidad
a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.

Acuérdate, Señor,
de tu Iglesia extendida por toda la tierra;

y con el Papa Francisco,
con nuestro arzobispo Samuel

y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos
que se durmieron en la esperanza de la resurrección,
y de todos los que han muerto en tu misericordia;
admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros,
y así, con María, la Virgen Madre de Dios,
los apóstoles y cuantos vivieron en tu amistad
a través de los tiempos,
merezcamos, por tu Hijo Jesucristo,
compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

Por Cristo, con él y en él,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

RITO DE COMUNION

(Padrenuestro: cada quien lo recitará en su propio idioma)

COMUNIÓN ESPIRITUAL (para los que siguen la Misa virtualmente)

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentado, ven por lo menos espiritualmente a mi corazón.

Como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno todo a ti.

No permitas, Señor, que jamás me separe de ti. Amén.

Canto de comunión:

(Parroquia de Reina de los Mártires Vietnamitas)

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por esta eucaristía que hemos celebrado, renueva, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte anunciamos y compartimos. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

Canto final: Nyame Kokroko (in Twi por la African Catholic Society)

TESTIMONIOS

(René Campos Cerón y Sharal Raphael)

 

Testimonio de Sharal Raphael (Traducción)

Persecución de las minorías cristianas en Pakistán

Buenas tardes.

Quisiera comenzar agradeciendo al arzobispo Aquila y al obispo auxiliar Rodríguez por hacer posible que todos nos reunamos y compartamos nuestras historias. Somos todos bendecido por tener esta oportunidad.   Mi nombre es Sharal Raphael y hoy estoy aquí en nombre de la comunidad católica pakistaní en Denver.   Nací y crecí en Colorado, pero he llegado a conocer y comprender las costumbres, tradiciones y el idioma de nuestra comunidad, a través de mis padres y familiares, y también a través de las experiencias que he adquirido a lo largo de mis visitas a Pakistán. Al crecer, siempre había estado familiarizado con el hecho de que era muy afortunado de vivir en los Estados Unidos. Basado en lo que había leído, visto en televisión, escuchado de mi familiares y amigos, y con experiencia personal, sabía muy bien que ser cristiano en Pakistán no era para los débiles de corazón. Incluso con toda esta información, siempre que reflexiono sobre la situación, todavía me sorprende lo terrible que es la realidad.

La bandera verde y blanca de Pakistán es un símbolo de los cimientos sobre los que el país fue establecido. El color verde oscuro simboliza la mayoría musulmana y la importancia de Islam. Como el blanco era el color que contenía todos los colores del espectro, se utilizó para simbolizar el objetivo de permitir que las minorías religiosas practiquen su fe libremente.

Si bien los fundadores de Pakistán tenían la intención de proteger a las minorías religiosas, los últimos 73 años cuentan una historia diferente. Actualmente, la mayoría musulmana constituye el 96,5% de la población total.  Los cristianos constituyen el 1,6% del 3,5% de las minorías religiosas. Con el tiempo, ha habido una mayor  Impulso radical a favor de la islamización tanto en el ámbito social como político de la vida diaria en Pakistán. Como la mayoría musulmana ha ganado más espacio, también se han vuelto más claros sobre su deseo de una República totalmente islámica. Están tan absortos en estos esfuerzos  que les ha hecho olvidar que todas las personas deben ser tratadas como iguales en Pakistán,  independientemente de su religión.

Incluso ahora, no es raro escuchar sobre secuestros y conversiones forzadas o ataques en iglesias llenas de fieles. Los cristianos y otras minorías religiosas en Pakistán deben vivir con el hecho de que los incendios provocados por turbas, ataques suicidas, explosiones de bombas y otras atrocidades son reales y presentan peligros para ellos. Muchos extremistas dan una justificación enfermiza para estos actos de terror al alegando que están limpiando Pakistán de la contaminación que traen las diferentes religiones.  Además de esto, desde la década de 1990, muchos cristianos han sido condenados por blasfemar o faltar al respeto al Corán, el libro sagrado del Islam bajo la Sección 295c del Código Penal de Pakistán, que describe las leyes contra la blasfemia del país. Los expertos coinciden en que, en su mayor parte, muchos de estas acusaciones carecen de fundamento y están alimentadas por enemistades políticas o personales. Además, mientras esta ley está destinada a ser aplicable a todos los ciudadanos de Pakistán, solo las minorías religiosas son acusadas de blasfemia, y los tribunales inferiores se apresuran a condenar a muerte al acusado. Los tribunales Supremos finalmente anulan muchas de estas decisiones, pero todavía no se cuenta con suficiente protección. Las multitudes a menudo se han tomado el asunto en sus propias manos y han organizado ahorcamientos públicos para el acusado, con pocas consecuencias de las autoridades policiales locales. Además, los defensores de la libertad religiosa también están en peligro: Salman Taseer, el gobernador de Punjab y Shahbaz Bhatti, el ministro federal de Asuntos de las Minorías, fue asesinado en 2011 por religiosos extremistas, el hombre que mató a Taseer era su propio guardaespaldas.  Ambos hombres criticaron abiertamente las leyes anti- blasfemia, y Taseer también estaba defendiendo a Asia Bibi, una mujer cristiana que fue acusada de blasfemia en 2010 después de tener un desacuerdo con algunas mujeres musulmanas.

Al reflexionar sobre estos hechos, me doy cuenta de que muy pocos cristianos paquistaníes han tenido la suerte de experimentar la libertad religiosa, especialmente aquellos aquí en los Estados Unidos. Estas familias están extremadamente agradecidas a Dios y a América por permitirles emigrar a este país para practicar su religión libremente. Me gustaría terminar pidiéndoles a todos que oren por los cristianos de Pakistán.

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de Migrantes y de Refugiados 2020

Padre, Tú encomendaste a san José lo más valioso que tenías: el Niño Jesús y su madre, para protegerlos de los peligros y de las amenazas de los malvados.

Concédenos, también a nosotros, experimentar su protección y su ayuda. Él, que padeció el sufrimiento de quien huye a causa del odio de los poderosos, haz que pueda consolar y proteger a todos los hermanos y hermanas que, empujados por las guerras, la pobreza y las necesidades, abandonan su hogar y su tierra, para ponerse en camino, como refugiados, hacia lugares más seguros.

Ayúdalos, por su intercesión, a tener la fuerza para seguir adelante, el consuelo en la tristeza, el valor en la prueba.

Da a quienes los acogen un poco de la ternura de este padre justo y sabio, que amó a Jesús como un verdadero hijo y sostuvo a María a lo largo del camino.

Él, que se ganaba el pan con el trabajo de sus manos, pueda proveer de lo necesario a quienes la vida les ha quitado todo, y darles la dignidad de un trabajo y la serenidad de un hogar.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que san José salvó al huir a Egipto, y por intercesión de la Virgen María, a quien amó como esposo fiel según tu voluntad. Amén.

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